Hay historias que, a pesar del paso del tiempo, conservan la capacidad de despertar emociones y reflexiones en sus lectores. Persuasión, de Jane Austen publicada originalmente en 1817, nos presenta la historia de Anne Elliot, una mujer de veintisiete años que, tiempo atrás, fue persuadida por su círculo cercano para rechazar la propuesta de matrimonio del capitán Frederick Wentworth, quien años después regresa convertido en un hombre rico y poderoso, mientras la familia de Anne atraviesa una situación difícil.
Lejos de la vitalidad de sus primeras obras, Austen adopta un ritmo más íntimo y melancólico. Anne, su protagonista, es una mujer reservada, reflexiva e ignorada por su familia, frívola y vanidosa, por lo cual ha aprendido a soportar en silencio el peso de sus pensamientos y sentimientos. Es precisamente esta contención donde la novela encuentra el punto más profundo y revelador.
Esta novela no solo nos hace reflexionar sobre cómo en esa época las clases sociales lo eran todo. Y nos hace preguntarnos ¿cuántas veces dejamos ir aquello que realmente amamos o renunciamos a nuestros propios deseos únicamente para evitar el qué dirán? ¿Cuántas veces dejamos que las opiniones de los demás pesen más que nuestros propios deseos y terminamos arrepintiéndose, años después, de no haber tenido la valentía de escucharnos a nosotros mismos? Invitándonos a pensar y reflexionar sobre la importancia de confiar en nuestro propio criterio.
Sin embargo, debes tomar en cuenta que es una obra que fue escrita hace más de dos siglos, puede llegar a intimidar por la forma en la que está escrita, pero vale la pena leerla si te gustan este tipo de novelas.
