Poemas de Ariosto Uriel Hernández

CUERPO COMPLETO

Estamos aquí 

en lo alto de la claridad,

 en las alas transparentes del día esperado. 

El sol transita por el territorio del cielo 

viste de llamas el verano que nos cerca

[sostenemos con los ojos el calor abandonado].

Nuestros cuerpos aquí reunidos 

son un manojo de tiempo que imagina el día, 

somos sombras de un cuerpo golpeado por la luz, 

somos desnudas brasas armadas de quemante memoria, 

somos un lenguaje de silencios que incendia el oído

 [y finalmente escribe con sus propias cenizas]. 

Estamos aquí              en el sol de unos ojos 

en la huella de un pensamiento que llama 

para quemarnos cuerpo adentro:

Por un instante el hombre 

quiere inventar una canción: 

un domingo en el acuario su asombro bebe 

y persigue la línea que sigue. 

Claro es que insiste en escribir: 

dejar su huella en los ojos claros 

de aquella mujer que olvidó, 

dejar en el viento danzando 

un fragmento de su (imperfecta) memoria.

Por un instante en el papel 

desea una ciudad entera, 

las sirenas que lo asfixian, 

un epígrafe que le agradó: 

quiere ser poeta [la gota que sueña], 

quiere              por un instante 

vencer a la muerte.

Entre el escribir en este instante

y el encuentro ineluctable con la tierra

echo mis pies en la espalda del verano

 —al norte de las tinieblas envejecidas—: 

corren mis tardes en las montañas, 

sangran el desnudo corazón de lo que se ama, 

se extravían en el agua de unos ojos, 

en la delgada página de un espejo.

Entre el atardecer que me muerde 

y los renglones que a gotas caen 

veo la somnolencia de la atormentada ciudad 

que en su memoria se remueve. 

En el instante del duelo 

es una barca mi piel que reclaman las mares 

y mientras cierro las letras

 —éstas que brotan de alguna muerte— 

comienzo a refugiar en mi cráneo 

la fatiga de andar en la profunda luz.

Ajeno al sonido de la lluvia

[con la pluma en la mano]

muero otra vez contemplando la ciudad, 

los edificios que acuchillan este cielo gris.


Ariosto Uriel Hernández (Papantla, Veracruz, 1969). Poeta y narrador. Es Licenciado en Educación Primaria, egresado del Centro Regional de Educación Normal “Dr. Gonzalo Aguirre Beltrán” de Tuxpan de Rodríguez Cano, Veracruz, 1991. Ha publicado los libros de poesía Escuchando el Silencio, Islas imaginarias, Mares interiores, El barco nace de la mano escribiente, Un instante en la luz de tu nombre, Sol adentro y Marítimas. Entre otros reconocimientos obtuvo los Juegos Florales Nacionales de Papantla (2000), el Premio Nacional de Poesía Timón de Oro (2004), los Juegos Florales Nacionales de Poza Rica (2007),los Juegos Florales Nacionales de San Juan del Río (2011), los Juegos Florales Nacionales de la Plata (2011), los Juegos Florales Nacionales de San Juan del Río (2011), el Premio Internacional de Poesía Ramón Iván Suárez Caamal (2012), los Juegos Florales Nacionales de Fresnillo Luis Humberto Ramos Zepeda (2014), el Premio Nacional de Poesía Lázara Meldiú (2019) y los Juegos Florales Nacionales Universitarios (2021).