Poema de Ender Rodríguez

Certeza

Los hombres vaca saben

que la tierra es redonda

como las olas impúdicas

de Peter Pan

¿Quién puede asegurar que los reptilianos

nos tendrían atrapados en máquinas mentales

para convertirnos

en sexo gratis y coca cola?

Yo en cambio

después de morir sin la matrix

pienso en levitar

como las piedras de orín

de un marsupial

sin antes tener que

orar a Zeus

-Los niños son más feroces

que los dioses

y no son tragamonedas-

le dije a mi padre

-La historia no sabe

lo que otros tampoco

y nadie

puede engañarla tanto como

un agujero blanco en una parca-

recalcó mi padre

Yo prefiero declarar que

hay demasiada ceguera

dentro de las locomotoras del alma

de un vidente poeta cojo

que no sabe ni firmar

con rimas

Todo pasará

igual que el tren de las 5 o las 6

-No sufras por el ocaso-

lo dijeron a Marilim

y se agrietó

como una tumba sin flores

en Alaska

Me volteé a escuchar el olvido

y entonces

Marilim me dijo

susurrando:

-Siempre alguien

nos engaña la razón

justo al pasar el último tren-

Me cambié de vagón

vehementemente

para esperar a los hombres vaca

con boleto en mano

hacia donde solo llega

el absurdo