Poema de Carlos Pacheco

Un vínculo al pasado

I

El reino sagrado es la entelequia

iluminada con el halo de la trifuerza

las diosas abandonan a los hombres

la guerra se silba del poder omnímodo

mientras los ejércitos tiñen sus espadas

con las letras de la dinastía utópica

perdida en estanzuelas de muerte.

El toque de los hombres es maldito

no existe tesoro que no sea robado

no hay escape de sus maldiciones

las sílabas de la humanidad callan

en la transmutación de la bestia

Ganon es el nombre de la lanza

que ha roto el sello de la divinidad.

La diana se sirve copas de derrota

desfallece en estandartes de vísceras

el campo apesta a plumas de buitre

cual rastro de las torres del silencio

que mancillan los campos de Hyrule.

Cada segundo se extingue una vela

cuando el ejercito de la bestia ruge

entre los pasillos de la fortaleza

anuncia su victoria entre espadas

rompe el rostro del último santuario

cayendo en la trampa de la memoria

siete siluetas le aprisionan su legado

¡muerte al reino del asesino de almas!

profecías de pretéritos se escriben

sobre los ojos de los héroes fallecidos

la maldad ha cosechado su semilla.