Si yo viviera en este museo también sería azulejo. Una nereida delineada en la superficie con la cola larga enterrada en la espuma. Si esta fuera mi casa sería de color azul sin duda. Con los senos repletos derramando agua,…
Convocatoria julio 2020
¡Amigos y amigas, ya está aquí nuestra convocatoria para que puedan participar en la revista! Envíen su material en las categorías de cuento, poema, minificción, ensayo, reseña literaria, traducción y crónica. ¡Participen y corran la voz! Bases: Las colaboraciones se…
La camarera de Artaud (Verónica Nieto)
La camarera de Artaud es un libro honesto. Un libro que no busca el escándalo. Que no es noticia. Que no se aprovecha de los temas de hoy. Que no sigue ninguna moda. O sea. Literatura. Honesta. Verónica Nieto encuentra…
Reseña literaria: Reza Emilio Juma: “el asesino cerebral de la literatura” por Placido W. Díez Gansert
Tuve la suerte de conocer a Reza Emilio Juma en la pasada edición de la Feria del Libro de Madrid. Reza acababa de llegar desde México y fue de los pocos escritores internacionales invitados a esta prestigioso evento. Me impresionó…
Poema de Anadela Ramírez Sánchez
I Esto que se pasea por mi boca le da nombre a lo desconocido. Se proyecta ante mí como una luz sucesiva de palabras que rosan el espacio infinito entre lo oculto y lo incierto. Esto que se pasea por…
Poema de Sean Salas
África Igual que Narciso, una niña en África bebe agua del lago contaminado y éste le devuelve su reflejo: un esqueleto.
Minificción por Jorge Luis Perdomo Arias
350 palabras El pintor llegó al museo con ropas blancas, columna encorvada, pagó tarifa y pisó asfalto, caminó hasta el guardia y preguntó si podía entrar. Le negaron acceso, no era el mismo rostro que cuidaba la puerta, ni menos…
Cuento «Y el perro se le quedó viendo» por Emilio Palomino
Agitando la cola, el perro le saltó encima cuando llegó a la casa. Ya era muy tarde, más tarde que de costumbre, pero ese día al despertar, el perro había encontrado su plato rebosante de comida así que comió hasta…
Cuento «Porcelana» por Liliana Reynoso Díaz
Yo funcioné como mujer. Me dejé llevar como la florecita que desde niña me dijeron que era. Piernas juntas, espalda recta, manteniendo un gesto virginal en el rostro de porcelana. Detrás de la femineidad se escondía cierta actitud de soldado…


