Se tiene la creencia de que el umbral entre el mundo de los muertos y el de los vivos se abre en estas épocas del año, y es este ambiente de misterio el que nos invita a disfrutar de libros como el de Karen Morones, en su debut literario: El Espejo Húngaro (Editorial Capítulo Siete, 2026).
Esta colección de cuentos de terror están ambientados en atmósferas donde lo desconocido, la magia y el suspenso se mezclan para trasladarte, sin darte tiempo de oponer resistencia, a enfrentar oscuras pesadillas.
Karen utiliza objetos cotidianos que no son lo que parecen, para llevarte a dudar entre lo posible, lo tangible y lo desconocido, pasando por todas las sensaciones que vienen ligadas al auténtico miedo de sus personajes, miedo que inevitablemente se traslada al lector.
Este libro se siente.
Los escenarios que se crean en la mente pueden ser aún más aterradores que una puesta en escena, ya que tienen como lienzo nuestros miedos más interiorizados y encuentran un camino libre para extenderse, una vez que toman el impulso que nos da la autora.
En esta colección de historias francas, Karen Morones reta a lo desconocido y nos invita a cuestionar la línea entre ese umbral, la vida y la muerte, y lo que sucede cuando la obscuridad absoluta reina en el lugar.
