Interpretación de la mentira (Luis Leante)

«Mi padre y yo no hablamos nunca, le confesé a Celso cuando empecé a tener confianza. Entonces él perdió la sonrisa, me miró como si esperase una explicación y me preguntó cómo era posible. No lo sé, pero es así, no entiendo por qué te extraña. No me extraña, me sorprende. Es lo mismo, ¿no? Me temo que no».

Ha escrito Luis Leante una historia de esas que parecen de verdad, consigue que te creas todo lo que te cuenta, será novela, pero cuesta creer que los personajes sean ficticios, cuesta creer que nada haya sucedido en realidad, y de hecho no me lo creo, por supuesto que todo es verdad, aunque nos llegue disfrazada.

«No era cierto del todo lo que había empezado a contarle. Por eso le di después todas aquellas explicaciones que parecían una excusa. No era verdad que mi padre y yo no habláramos nunca. Habría sido más exacto decir que no teníamos nada que decirnos. Hablábamos poco, esa sería la mejor manera de expresarlo. Y no sé si era por falta de interés, por el desgaste que provoca lo cotidiano, o por los hábitos que anquilosan las relaciones».

Interpretación de la mentira tiene también el sabor de lo surrealista, no podía ser de otra forma porque esta vida nuestra, la de todos los días, no carece de surrealismo, solo hay que prestar atención, y la novela es fiel reflejo, acierta el autor con la atmósfera, con el ritmo, con el tono, y nos regala escenas realmente magistrales. 

«Podíamos pasar horas sentados uno junto al otro y no decir una sola palabra, o hablar para nosotros mismos. A veces tenía la sensación de que era así, que mi padre se decía las cosas a sí mismo».

La historia que Luis nos cuenta tiene peso, los personajes están vivos, los lugares respiran, yo, que no me suelo creer nada, me lo creo todo, yo, que suelo dudar, no dudo, el nivel de coherencia es inmejorable, Leante no ha escrito una novela, la ha parido con dolor, otra explicación no encuentro.

«¿Has cerrado la llave del gas? Lo decía y no esperaba respuesta; se levantaba, iba a la cocina y lo comprobaba. Cierra la puerta de la cancela, me decía, y enseguida la cerraba sin esperar a que lo hiciera yo».

Realismo, surrealismo, magia y dos novelas, así entiendo esta Interpretación de la mentira, si la historia hubiera terminado en la página 309, estaríamos hablando de una obra completa y redonda, pero el narrador se saca otra Interpretación de la chistera y entonces ya estamos hablando de dos historias.

«Lo que mi padre y yo pensábamos o sentíamos fue una incógnita para ambos mientras no empezamos a contarnos por escrito cosas de las que jamás nos habríamos atrevido a hablar».

Interpretación de la mentira es uno de esos libros que dejas con pena y retomas con gozo, los personajes terminan siendo personas cercanas, querrías que no se acabara, pero todo tiene su final, y todo final es también un principio.

«“He suspendido las Matemáticas. El profesor quiere hablar contigo. Seguramente te dirá que vivo en las nubes y que me esfuerzo poco. Es cierto que vivo en las nubes, pero es falso que me esfuerce poco”».

Luis Leante se inventa una verdad y nos la cuenta como si fuera una mentira. Interpretación de la mentira, la ha titulado, y ahora estoy pensando que los buenos escritores siempre dicen la verdad. Incluso cuando mienten.

«“Hablaré con tu profesor. Estar en las nubes no es reprochable. La falta de esfuerzo, sí. Debemos intentar ser algo más que un cuerpo entre los otros”».

Salir de la versión móvil