De la victoria anunciada y otra forma de pensar la derrota

A los Mexiquenses

Por el valor que tuvieron cada uno de ustedes para no besar los zapatos

 de un Candidato impuesto con un llamado “Pacto de Unidad”.

A ustedes, por votar.

 

La noche del domingo 4 de Junio sucedió algo sorprendente, algo que paralizo al país entero por el resto de la noche, algo que ni los mismísimos priistas podían creer y es que, esa misma noche y después de algunas horas de incertidumbre, miedo y coraje, el candidato Alfredo del Mazo Maza aventajó a la profesora Delfina Gómez por dos puntos.

El suceso fue tan sorpresivo que fue motivo de festejo por las filas tricolores, ya que desde muy temprano se predecía el triunfo para MORENA. ¿Qué tan cerrada estuvo la elección que los mismos priistas se revolcaban en el coraje al pensar en un futuro  EdoMex bajo las manos de la profesora? La respuesta es sencilla, la elección demostró que el PRI por primera vez en la historia del Estado de México, gobernará sin legitimidad.

¿En algún momento pensaron en una posible alternancia? ¿Pensaron que el PRI perdería la joya de la corona? No, después de una campaña intensa en diversos sectores, lo mínimo que se esperaban era un triunfo. La visita de los secretarios de la administración de Enrique Peña Nieto y la presencia de los Gobernadores Priistas previo y durante la campaña de Del Mazo, vio su fruto.

A todo esto, debemos agregarle la gran influencia de los medios masivos de la televisión y la internet, quienes fueron fundamentales para llevar el ese eslogan priista a cada rincón del estado; Fuerte y con todo. Es preciso señalar que incluso contado con todos estos medios, al PRI le costó mucho convencer a los sectores rurales, urbanas y semi urbanas.

La reflexión que debemos hacer en este momento post elecciones es el de saber cómo influirán los partidos que obtuvieron el segundo y tercer lugar en las elecciones del 2018 y los posibles acuerdos a los que puedan llegar. Alejandra Barrales –Presidenta del CEN del PRD- señaló que el partido está listo para analizar sus resultados y poner sobre la mesa la posibilidad de una alianza de izquierda.

Y es que, uno de los errores de los partidos de izquierda en este proceso electoral, fue el hecho de  separarse y creer que solos ganarían, tanto MORENA como PRD son los culpables de que el resultado no fuese diferente. Aunque por primera vez podemos ver a un partido de oposición que puede derrocar en el 2018 al régimen priista. Todo depende de los dirigentes, porque los resultados hablan por sí solos.

Lo que muchos mexiquenses creyeron que sería una derrota aplastante del PRI a MORENA, término siendo una preocupación más para el futuro de su partido. La profesora Delfina debe sentirse orgullosa y contenta con los resultados de la contienda porque elevó el índice de preferencia de su partido. Lo que hoy significa una derrota no es más que una victoria disfrazada de futuro, porque las preferencias por un cambio fueron altas y a la profesora en cuanto a votos, le fue muy requetebién.

Pensar que el Partido Revolucionario Institucional sigue teniendo los aliados, los militantes y los votos necesarios para reafirmarse como el hegemónico del poder, es pensar en egoísmo. Los priistas deben aceptar la esencia de su partido y comportarse a una altura institucionalista lo suficiente para admitir que afuera de ellos, hay mejores.

Las fallas institucionales deben solucionarse y esclarecer cualquier inconsistencia que exista para regresarle la certidumbre y la confianza a los ciudadanos, ya que se demostró que pese a la inconformidad con las practicas clientelistas y populistas que hicieron, el niño guapo y favorito de Huixquilucan no se dejaría perder.

Hoy la izquierda se refrenda como una posibilidad para gobernar en el 2018, sin embargo hay muchos desbarajustes  que se deben  arreglar. En cuanto al PRI, ellos deben arreglar a como dé lugar su estructura, sus líderes políticos y sus prácticas. De prometer salarios rosas, de pintar Metepec a la pronta y completa entrega de resultados.

Basta de ver a los esos Priienialls diciendo que están cansados de la corrupción, la  violencia y la inseguridad, mismas que han sido permitidas –o al menos, no solucionadas- por su partido.

Cansados estamos de ver que los jóvenes solo quieran participar de manera radical –sin propuestas- en los procesos electorales cuando lo único que quieren, en palabras de Ivan Cienfuegos, unos cuidan sus intereses y otros buscan tener la razón para burlarse o para creerse superior a otros.

Valdría la pena motivar e incentivar a los jóvenes integrantes de cualquier partido a un debate interactivo en donde las preferencias partidistas queden de una  vez por todas a un lado, y se evalúen los perfiles, las capacidades y el legado de cada actor político que dirija a los grupos políticos de este país.

Es necesario decir que el verdadero triunfador de esta elección fue la oposición, que el gran perdedor fue el PRI y que por más brincos que den, por más llantos que hagan y por más elitistas que se sientan, estuvieron a punto de perder… de perder su casa.

Pero nos vemos en el 18…